8. México Contemporáneo
Historia de México Lección 8
México Contemporáneo
La unidad nacional y el desarrollo estabilizador.
Con el partido rebautizado como Partido Revolucionario Institucional, se le da la entrada a la era de los presidentes civiles a Miguel Alemán para el periodo 1946 a 1952. La labor de este presidente, en primer momento, fue comenzar a administrar las buenas ganancias que generó la Segunda Guerra Mundial para la región latinoamericana.
Tanto el sector público como privado consiguieron excelentes dividendos por el aumento de sus compradores debido a la falta de industria en Estados Unidos y en Europa. Mucho de este dinero se invirtió en comunicaciones y en fortalecer la industria mexicana, que venía a la baja desde la Revolución Mexicana.
En el sector educativo, por otro lado, destaca la fundación de Ciudad Universitaria en 1952, un espacio para la Universidad Nacional Autónoma de México en donde se juntaron todas las facultades de la casa de estudios, que hasta antes de esta fecha estaban esparcidas en varios puntos de la capital.
Al terminar 1952, Alemán Valdés dejó la presidencia al siguiente candidato electo, Adolfo Ruíz Cortines. Si bien, desde el sexenio de Alemán, México recibe e invierte los frutos del crecimiento económico, con Ruíz Cortines se pone en marcha el proyecto formal de inversión gubernamental, llamado Desarrollo estabilizador, que consistió en utilizar dinero público para incentivar a las empresas, el consumo y el empleo.
Un avance en cuestiones sociales fue en 1953 cuando se decreta el derecho al voto a la mujer, además de que tuvo que negociar con la huelga de los ferrocarrileros y recibió a los mexicanos que regresaron de Estados Unidos tras el vencimiento del Programa Braceros, pues la economía norteamericana ya estaba de nuevo a la alza. También, en 1957 México fue sacudido por un terremoto que le tocó levantar al gobierno de Cortines.
Posterior a este presidente, en 1958 llegó a la presidencia el mexiquense Adolfo López Mateos, sexenio donde se creó el Instituto de Salud y Seguridad Social para Trabajadores del Estado ISSSTE, como una alternativa al IMSS, dado el creciente número de personas que trabajan en la burocracia. Además, se nacionalizó la industria eléctrica, haciendo que solo el gobierno pudiera brindar este servicio público.
Sin embargo, por lo que más se le recuerda a Adolfo López Mateos es por la importancia que le daba a la labor diplomática, ya que era muy poco común verlo en la capital asumiendo asuntos de la presidencia pues se encontraba en viajes a los estados o a otros países, por lo que muchas decisiones fueron tomadas por su secretario de gobernación y posterior presidente, Gustavo Díaz Ordaz.
Si bien Díaz Ordaz es referente por la represión al movimiento estudiantil de 1968, no perdamos de vista demás aspectos de su sexenio. La estabilidad económica del país era muy notoria y la labor del presidente anterior rindió frutos cuando a México lo asignan como sede de los Juegos Olímpicos de 1968 y el Mundial de Fútbol de 1970; tanta bonanza económica hizo que esta época se le apodara como El milagro mexicano.
Todos estos puntos positivos se mancharon en el ocaso de su presidencia, debido a que, después de una riña entre estudiantes del Instituto Politécnico Nacional y la Universidad Nacional Autónoma de México que culminó en represión, estos estudiantes marcharon exigiendo justicia el 2 de octubre de 1968, un hecho que culminó en una represión mucho peor causando muerte a decenas de manifestantes en la Matanza de Tlatelolco.
El desarrollo compartido y la crisis de los setenta
La favorable situación económica del país junto al descubrimiento de importantes yacimientos a finales de los años sesenta, empujaron al gobierno a que PEMEX realizara importantes inversiones al sector petrolero, argumentando que obtendrían grandes ganancias.
Con lo que no contaban era que ese mismo fenómeno petrolero estaba sucediendo en Medio Oriente pero con un hidrocarburo de mucha mejor calidad; así, en los mercados internacionales, el petróleo árabe se posicionó y vendió mejor, causando una caída abrupta del precio del petróleo mexicano y por consecuencia, de la inversión que se hizo para extraerlo.
Luis Echeverría, antiguo secretario del presidente Díaz Ordaz, llegó a la presidencia en 1970 y su política económica se volcó a depender de los ingresos de Petróleos Mexicanos, aún con los síntomas de la crisis en los precios del crudo.
No obstante y buscando mantener a flote la popularidad del partido y borrar la mancha de la Matanza de Tlatelolco, se aumentó el gasto del gobierno en publicidad y apoyos masivos, causando más endeudamiento al país e inflación del peso. En este sexenio, el valor del dólar se duplicó.
El presidente siguiente no logró revertir esta desfavorable situación sino que, al contrario, se agudizó más la problemática: Desde las elecciones, se reveló la crisis política en México, pues José López Portillo fue el único candidato en la boleta, ganando sin impedimentos el periodo de 1976 a 1982.
A López Portillo se le recuerda más por los discursos que por acciones reales por hallar soluciones a las dificultades del país pues la devaluación del peso llegó a ser hasta del 400% anual causado principalmente por esta dependencia a la industria petrolera y la creación de un sinnúmero de nuevas y caras instancias y comisiones de gobierno.
Como golpe final que ahuyentó a la inversión privada y extranjera, justo antes de dejar la presidencia, López Portillo decretó la nacionalización de la banca. Esto quiere decir que solo las instituciones de gobierno podían prestar dinero a los ciudadanos y empresas, haciendo a un lado la intervención de los bancos privados.
El neoliberalismo y la globalización en México.
El neoliberalismo lo podemos definir como un modelo de política económica que tomó principios del liberalismo clásico como libertades individuales, libre mercado y reducción del Estado, en un contexto de globalización, abriendo paso al surgimiento de monopolios comerciales privados y de acaparamiento de las trasnacionales.
El hecho de que los candidatos del Partido Revolucionario Institucional fueran dejando el modelo anterior de paraestatales e intervención del gobierno en la economía; y cambiarlo por un modelo neoliberal, era una prueba de que dentro del partido existía un cambio generacional y hasta rupturas internas.
El primer mandatario que buscó dar reversa a las medidas de los setentas, fue Miguel de la Madrid que tomó el poder en 1982. La situación de México era agonizante pues la falta inversión extranjera y nacional, causó una devaluación del 3,100% del peso y una inflación del 100% anual, por lo que la solución inmediata para sanear un poco la deuda fue vender algunas empresas del gobierno a empresarios privados.
Por si fuera poco, en medio de la severa crisis, el 19 de septiembre de 1985, un terremoto de 8.1 grados Richter devastó el valle de México, causando más gastos y estragos al erario del país.
De la Madrid dejó la presidencia en 1888, dejando los cimientos de un proyecto que continuó el presidente que se volvió estandarte del neoliberalismo en México: Carlos Salinas de Gortari. La ruptura interna del partido no era asunto público y aún con estas diferencias necesitaban enviar su candidato y posicionarse en el poder, por lo que en un dudoso conteo de votos, Salinas de Gortari venció a Cuauhtémoc Cárdenas, hijo del ex presidente Lázaro Cárdenas.
Este sexenio cosechó algunos éxitos de esta nueva política económica que desde De la Madrid venían implementando, pues la deuda pública dejó de ocupar el 63% del PIB a ocupar sólo el 22%. Además, continuó la privatización de empresas públicas al sector privado, siendo la Reprivatización de la banca y la de Teléfonos de México las más importantes.
En materia de elecciones, se creó un instituto autónomo, el Instituto Federal Electoral IFE, pues antes, éstas las llevaba a cabo Secretaría de Gobernación. Para la cuestión de la emisión de la moneda y el control inflacionario, de igual forma se le brindó autonomía a Banco de México, de modo que el gobierno ya no tenía incidencia en estas decisiones. Con esta medida, se puso en marcha la deflación del peso, quitando tres ceros y aumentando el poder adquisitivo de la población.
Las relaciones con el extranjero también se fueron saneando al punto de que en 1994, Salinas de Gortari negoció con los gobiernos de Estados Unidos y Canadá el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica TLC para que sus mercados se vieran favorecidos en muchas mercancías libres de impuestos fronterizos.
Los sinsabores, sin embargo los tuvo a nivel social. De nacimiento, su sexenio era falto de legitimidad por lo dudoso de la elección. Además, una facción paramilitar de la zona de Chiapas llamado Ejército Zapatista de Liberación Nacional EZLN, inició movimientos en contra de las medidas del gobierno salinista.
Y para terminar de desestabilizar la situación del país, el candidato del propio PRI al siguiente periodo presidencial Luis Donaldo Colosio fue asesinado en Lomas Taurinas, Baja California mientras estaba en campaña electoral en marzo de 1994, poco después del asesinato del dirigente nacional del partido, Francisco Ruiz Massieu.
Ambas muertes junto al levantamiento zapatista, causaron muchas dudas en los inversionistas sobre la estabilidad del país, por lo que de forma precipitada retiraron su capital de México en diciembre de 1994, durante el cambio de gobierno. Este “error de diciembre”, o como lo llamaron en otros puntos del mundo, el “Efecto tequila” hizo caer nuevamente a México en dificultades financieras dejando muy mal posicionado al presidente Salinas de Gortari.
Su sucesor, Ernesto Zedillo, ganó la elección en 1994. Él era secretario de educación pública y tuvo que tomar la candidatura ante la muerte de Colosio, consiguiendo la presidencia para el PRI y enfrentándose a las consecuencias del Error de diciembre.
Los inversores pidieron de vuelta el pago de sus bonos que habían puesto en nuestro país, ocasionando pérdidas en Banco de México y volviendo a una situación de dificultades económicas, no tan profunda como la de los años setentas, pero con mucha incertidumbre en el ciudadano.
Este nuevo revés ya no tuvo la misma nula respuesta de la sociedad y se apreció en las boletas federales para el siguiente periodo pues con la entrada del año 2000, también se dio una alternancia política con la victoria del candidato de Partido Acción Nacional PAN, el guanajuatense Vicente Fox Quezada para el periodo 2000-2006. Si bien este partido llevaba sesenta años de existencia, en ese tiempo solo había obtenido algunas gubernaturas estatales, pero la llegada de Fox a la presidencia, no marcó un cambio de raíz pero si de partido en el poder.
Lo que vivimos hoy en día, tiene sus consecuencia más directas a partir de los gobiernos del año 2000, sin embargo, recuerda que debemos asumirnos como resultado de toda la Historia que ya revisamos desde la época prehispánica, no solo de los años recientes y ya observamos todos los procesos que vivió México para llegar a ser lo que hoy somos.
Me dio mucho gusto acompañarte en esta travesía y te deseo mucho éxito en tu prueba.
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