6. La Revolución Mexicana

 Historia de México Lección 6

La Revolución Mexicana

  • La caída del régimen Porfirista y el maderismo.

Recapitulemos nuestro contexto: Porfirio Díaz lleva más de treinta años siendo la figura presidencial en México, su figura trajo estabilidad económica y política al país pero a costa de sostener muchas desigualdades entre la clase terrateniente y una parte del campesinado. Por ello, tras declarar en 1907 que México estaba listo para alternar la presidencia, Madero se lanzó como candidato.

Por este hecho, Madero fue encarcelado pero huyó tras la victoria electoral de Díaz de 1910, así que promovió un levantamiento popular que iniciara el 20 de noviembre de ese mismo año. Fueron varios puntos del país, con diferentes cabecillas inconformes los que secundaron la insurrección  de Madero, como Emiliano Zapata desde el sureste y Pascual Orozco desde el norte.

Las fuerzas a favor de Díaz combatieron estos levantamientos por menos de un año hasta mayo de 1911, cuando el presidente ordenó un cese al fuego y declaró que, para evitar el derramamiento de más sangre mexicana, renunciaba a la presidencia y se iba del país. Así, el 31 de mayo de 1991, a bordo del Ypiragan, Porfirio Díaz partía al exilio a Europa, donde moriría a los 84 años en Paris.

Mientras, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Francisco León de la Barra, asume el poder de forma interina y convoca nuevas elecciones, que fueron ganadas por Francisco I. Madero y Pino Suárez. Esta dupla entró a la ciudad de México el 7 de junio de 1911 y para finales de año tomaban el poder.

Sin embargo, poco les duró el gusto de que los simpatizantes maderistas les tuvieran paciencia, ya que va año y medio de lucha y varios personajes comienzan a exigir resultados. El primero es Emiliano Zapata que se rebela contra Madero por la tibieza de sus decisiones y proclama el Plan de Ayala en diciembre de 1911, documento donde exige repartición de tierras y nombra a Pascual Orozco líder del movimiento revolucionario.

Para marzo de 1912, el mismo Pascual Orozco secunda esta inconformidad y lanza nuevas peticiones en su Plan de la Empacadora. Junto a él, Francisco Villa y Abraham González le externan a Madero que no seguirán apoyando su figura y dejarán de brindarle tropas hasta que no ponga en marcha las promesas que hizo.

  • La dictadura de Victoriano Huerta

Esta situación de abandono hacia Madero fue aprovechada por una facción contrarrevolucionaria que nació desde dentro del Ejército, ya que Victoriano Huerta, un veterano militar encabezó un golpe de Estado contra Madero, esperando que los otros líderes de la Revolución lo apoyaran al estar todos en descontento con el presidente.

Los enfrentamientos entre las fuerzas leales a Madero y las tropas de Huerta se extendieron por diez días seguidos del 9 al 19 de febrero de 1913, una etapa que se le ha llamado “La Decena Trágica” por el interminable intercambio de disparos entre ambas facciones. El último día de esta “Decena Trágica”, Madero y Pino Suárez presentan su renuncia ante el Congreso ya que, un día antes, el 18 de febrero, las fuerzas de Victoriano Huerta habían torturado y asesinado a Gustavo A. Madero, hermano del presidente.

Esta noticia no la soportó Francisco I. Madero y cedió ante las presiones de los golpistas pero el 22 de febrero, Madero y Pino Suárez fueron emboscados y fusilados por hombres que muy probablemente pertenecían a la facción de Huerta.

Aunque Zapata, Villa, Orozco y los demás cabecillas revolucionarios no defendieron a Madero, tampoco apoyaron la dictadura de Victoriano Huerta pues tampoco respondía a sus peticiones y estuvieron en constantes enfrentamientos durante  todo el periodo que Huerta estuvo en el poder.

Pero el desconocimiento que más le dificultó al dictador militar consolidar su poder venía desde el exterior, ya que Woodrow Wilson, presidente de Estados Unidos que secundaba a Madero, consideró ilegal la toma de posesión de Huerta, al grado de que el 21 de abril de 1914, hubo una Segunda Intervención Norteamericana en México, con barcos de los Estados Unidos arribando a Veracruz para presionar a que Huerta renunciara.

Mientras tanto, en el interior del país, aunque los diferentes líderes tenían muchas diferencias, lo único que coincidía era en la necesidad de sacar a Huerta del poder. A las tropas villistas y zapatistas, se unieron en esta tarea de derrocar a Huerta, las tropas a cargo de Venustiano Carranza, gobernador de Coahuila y las de Álvaro Obregón, un hombre que venía con impulso militar desde Sonora.

En este momento, Carranza lanza una nueva proclama que desconoce la autoridad de Huerta y proclama la creación de un Ejército Constitucionalista, en el Plan de Guadalupe. Sus fuerzas se unen a Villa y Zapata para realizar conquistas importantes en el norte, siendo la toma de Zacatecas la más importante.

Sin muchos aliados ni en el interior ni en el exterior, y al ver a todos los contrincantes haciendo equipo, Huerta decide renunciar al poder el 14 de julio de 1914 y sale exiliado de México.

  • La convención de Aguascalientes y la lucha de facciones

Los líderes como Zapata, Villa, Obregón y Carranza solo se unieron en contra de Huerta, pero cuando éste renunció a la presidencia, los intentos por encontrar acuerdos entre ellos fracasaron. Miembros de las cuatro facciones se reunieron en la ciudad de Aguascalientes toda la segunda mitad de 1914 para definir el curso que tomaría el país.

El caso de Venustiano Carranza, con su Plan de Guadalupe, fue el que más empuje consiguió, ya que la idea de crear una nueva constitución para enterrar a la de 1857 y con ella, el régimen  porfirista, era muy prometedor para las masas. Además, Carranza era gobernador de Coahuila, contaba con un puesto de gobierno que le daba más validez a su movimiento que el del resto de caudillos.

Debido a la fuerza que los carrancistas aseguraban tener, el coahuilense buscó imponerse sobre villistas, zapatistas y obregonistas y convertirse en presidente interino mientras se creaba la nueva Constitución. El resto de los miembros se negó rotundamente, por lo que Carranza y los constitucionalistas rompieron con la Convención de Aguascalientes y avanzaron solos hacia la ciudad de México.

Este proyecto encabezado por Venustiano Carranza gozó de la aceptación de los Estados Unidos, quienes ya estaban preocupados en 1916 por el inicio de la Gran Guerra en Europa, así que la política interior mexicana era su menor preocupación. Francisco Villa, indignado con los Estados Unidos por reconocer a Carranza, invadió el poblado de Columbus, Nuevo México el 10 de mayo 1916, por lo que el gobierno de Estados Unidos lo boletinó y le puso precio a su cabeza.

  • La Constitución de 1917 y el gobierno de Carranza.

Mientras tanto, en la capital, la nueva Constitución estuvo lista el 5 de febrero de 1917. Abarcaba nuevas garantías pedidas por los revolucionarios como el artículo 3º enfocado a la educación, el artículo 27 que proclamaba a las tierras de México como patrimonio de mexicanos y el 123 que giraba en torno a las condiciones y derechos de los trabajadores. 

Fue urgente la presentación de las leyes para que Carranza contara con la aprobación de la gente, pues gracias a la creación de esta Constitución, el coahuilense legitimó su rompimiento con los miembros de la Convención de Aguascalientes y volvió legal su presidencia.

Es importante mencionar que durante el gobierno de Venustiano Carranza se dio el asesinato de Emiliano Zapata el 10 de abril de 1919 a manos de Jesús Guajardo, un hombre fiel a Carranza, que fingió que lo traicionaría para infiltrarse en las tropas zapatistas para cumplir la tarea de deshacerse del “libertador del sur”.

Por otro lado, Álvaro Obregón ya había tenido algunos acercamientos con el presidente Carranza para pactar la paz y volverse aliados, sin embargo, Carranza eligió como su candidato a la presidencia a uno de sus allegados, Ignacio Bonillas. Obregón creyó que él tendría la oportunidad de ser el candidato de Carranza pero ante esta designación, se rompió el diálogo entre ambos caudillos y Obregón movilizó sus tropas hacia la ciudad de México.

Desde Sonora, Álvaro Obregón, en conjunto a sus dos hombres más importantes, Plutarco Elías Calles y Adolfo de la Huerta proclaman el Plan de Agua Prieta el 23 de abril de 1920 contra el presidente Carranza y las elecciones donde Bonilla saldría ganador. Estos tres hombres, por el estado del que provenían, se les conocían como los sonorenses.

En en mayo de 1920 emboscan y matan a Carranza antes de celebrarse el proceso electoral y se cree que fueron enviados por los sonorenses, pero lo cierto es que los carrancistas, con la muerte de su líder no pudieron evitar que el grupo encabezado por Obregón tomara la presidencia después de ganar las elecciones de 1920.


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